La virtud de no tener nada.
Uno de los clientes más complicados estratégicamente, y a la vez más agradecidos en sus resultados. La marca llevaba años pidiendo una identidad y una personalidad nuevas. Los estudios detectaban que la gente acababa consumiéndola por descarte: cuando no quería alcohol, ni gas, ni cafeína, ni... En realidad, todo eso la convertía en la bebida perfecta para mucha gente.
Decidimos tomárnoslo con humor y defender la perfección de Nestea. Con «Perfectos» arrancó una larga relación.
Contra la imitación, el sabor.
Más adelante nos pidieron una campaña apoyada en la calidad de producto contra su bestia negra: la marca blanca.
Sueños sin interferencia.
Siguiendo con la campaña de «Perfectos», hicimos dos piezas para Nestea Desteinado bajo el concepto «Sueños perfectos». La lógica del Perfecto llevada al terreno del descanso, sin teína de por medio.
Dejar el teléfono para estar de verdad.
Para cerrar la etapa, una campaña con una gran idea detrás: pedirle a un tweetstar que se desenganchara un poco de las redes y prestara más atención a sus amigos y a su familia. Al fin y al cabo, el té nos equilibra, ¿no?