La no-estrategia como estrategia.
Hace poco me dio por ahí y construí un tocadiscos que reproduce los discos al revés. No es tan sofisticado como los artefactos que Miguel Espada PhD nos presentó en el c de c - club de creatividad el sábado, pero es casi igual de chorra. Para quien se lo pregunte, hacer que el motor gire al revés es muy simple. Reconstruir el brazo para que funcione de forma simétrica, desde el otro lado del disco para que no me los raye, me llevó algo más de tiempo y de estudio.
Seguro que podría usarse para algo más que escuchar mensajes satánicos ocultos, pero la verdad es que me importa poco averiguarlo. Lo hice, y ya. Su éxito, para mí, se basa en su mera existencia. No pensaba compartirlo en público, pero es que el proceso me ha dado que pensar.
En este mundo en el que el dinero y el tiempo siempre son consecuencia de algún KPI, hacer por hacer es un lujo que apenas nos permitimos. Muerte a la estrategia. Que viva la intuición. Abracemos la falta de foco. Dejémonos llevar por nuestra humanidad juguetona. Demos vacaciones al rigor.
La exploración verdadera no sabe qué busca, y a veces es capaz de cambiar las preguntas que hacemos al mundo sin venir de un brief. Emerge de los márgenes, de lo que hacemos sin teoría ni argumento. Porque antes de poder elegir una dirección, hay que haberse permitido andar en todas. Justificar hacia atrás es más fácil que avanzar sin justificación, pero también mucho más aburrido.
Suena: fiL ot kcaB · luoS II luoS